mi-osito-de-peluche_21001157

Este capítulo está dedicado a todos los seguidores de mi página de autora. Gracias por estar ahí y gracias por seguir las historias. Espero que las próximas os gusten tanto o mas que estas.

Capítulo 10

Durante el viaje se mantuvieron en silencio. Julio no había hablado nunca de su hermano. Para Carla algo inaudito ¿Por qué lo había ocultado? Tal vez era gay, drogadicto o había estado en prisión. Quería preguntar, pero la respuesta la ponía nerviosa.

De pronto, Alice comenzó a llorar. Carla observó el reloj y se percató de que era hora de su toma. Se dirigió a coger el bolso, pero el biberón estaba vacío y en el termo no había nada.

-Lo siento Julio, ¿puedes parar en una farmacia? No hay leche.

-¿No hay leche? Pero… -suspiró palideciendo- he hecho mal el equipaje de la niña, lo siento.

-No te preocupes, intenta tomártelo con calma, de todos modos es algo que a todos nos puede pasar. Relájate y para en una farmacia pero no te alarmes por esto, cosas peores nos han pasado.

Al cabo de unos minutos en los que la pequeña no paró de llorar, llegaron a una farmacia. Julio detuvo el vehículo y bajó de inmediato llevándose con el el biberón. Apenas unos momentos después, regresó con la leche, y el biberón lleno.

-¿He tardado mucho? -Preguntó haciendo una caricia a la pequeña mientras sonreía- Luego comprueba por si necesita la niña algo, la casa de mi hermano no está en el pueblo, está en las afueras.

Carla sonrió alegre mientras la niña se tomaba el biberón para dormirse de inmediato. Comprobó el bolso pero casi no había nada. Aún así le costaba mucho decirle a Julio que faltaba de todo.

-Carla… -dímelo por favor.

-Compra crema para el cambio de pañal y toallitas para bebés, y de paso un chupete más por si este cae al suelo.

El hombre no tardó en acudir a ello, aunque no quería decirle que casi no tenía dinero, solo esperaba que su hermano no estuviera en números rojos, era lo que le faltaba.

Cuando llegaron a la casa, las cosas empezaron a cambiar para Julio. Su hermano en cuanto le vio bajar del vehículo salió corriendo a recibirle. Ambos hombres se abrazaron con amplias sonrisas y muestras de cariño, que hicieron sonreír a la joven.

-Te presentaré a alguien. -Julio se acercó con su hermano- se llama Carla, la estoy ayudando a que encuentre a su hermano. El bebé se llama Alice, es su sobrina. Las estoy ayudando y necesitamos de ti por favor.

-¿A su hermana? Pues suerte, porque al menos que ella haya accedido a hacer lo que le digan ya no sobrevive.

Entraron en la casa. Carla no veía nada extraño en aquel hombre, le parecía: atractivo, simpático, agradable…

-Para Carla. Siéntate. Voy a por algo para beber.

La joven se sentó en el sofá con Alice en los brazos. La pequeña empezaba a sonreír y no se detenía, pero ella no podía dejar de observar todo aquello. La casa, pese a estar situada a las afueras de la ciudad contaba con todo lo necesario para una vida confortable: sofás, televisión… veía también un teléfono, una biblioteca… quería curiosear pero le parecía de mal gusto hacer tal cosa, cuando no conocía ni el hombre de su propietario.

-Toma, un zumo de naranja recién exprimido y natural. Toma también para ti Julio -colocó los vasos delante de ellos- Decidme, ¿a qué se debe esta visita?

-Veras, como ya te he dicho, estoy ayudándola a encontrar a su hermana. Hemos encontrado a la pequeña pero nada de su madre. Y en un osito que la niña tenía hemos encontrado esto -sacó el GPS de su bolsillo- lo desmonté para que no diera seña. ¿Me podrías informar de algo?

El hombre lo vio. Lo sacó de la bolsa y le echó un largo e intenso vistazo mientras Carla temblaba aterrada. Temía por Nina y por la pequeña, aunque tampoco podía dejar de pensar en Julio. Se arriesgaba demasiado.

-Es un GPS localizador del peluche. No sirve para conocer el lugar de la niña, el peluche puedo o no estar con ella. Únicamente sirve para marcar la vivienda, no tiene más utilidad. Entraré en la memoria por si hay alguna dirección pero dudo que la haya, novas a ser tan tontos… esperar aquí.

Se marchó con el GPS dejándolos en el salón. Entonces, Julio aprovechó.

-No decía nada de él porque está buscado por la policía por robo y falsificación de documentos. Hubo un problema con el amigo y las culpas cayeron sobre mi hermano. Yo se que es inocente y aquí nadie le conoce, es autosuficiente en este lugar. Nadie le molesta y el no molesta a nadie. Supongo que lo comprendes.

-Claro que si -a Carla en realidad no le importaba nada de aquel hermano. En un principio si, pero solo quería recuperar a su hermana y no deseaba ver como crecía aquella niña sin su madre- Tenemos que encontrar a Nina.

-La encontraremos..

-¿A quién? -Preguntó con el GPS en funcionamiento guardado dentro del bolsillo trasero de su pantalón y un arma en la espalda.

Anuncios

Un comentario »

  1. rosa jara dice:

    oh oh no me digas pero cual es el gran misterio en todo esto ?
    es hermano de julio como va a ser tan desalmado que los va a tricionar
    ooo quiero leer mucho mas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s